CIUDAD DEL CABO, Sudáfrica (AP). En el epílogo de su carrera, Giovanni van Bronckhorst pudo haber marcado uno de los mejores goles del Mundial de Sudáfrica.
Con 35 años, el capitán de la "Oranje" había anunciado su adiós del fútbol un mes antes del viaje a Sudáfrica y el gol del martes fue su primero del certamen y apenas el sexto dentro de una trayectoria de 105 partidos con la selección nacional.
La ejecución del tanto fue brillante. Tras una bonita combinación de pases, recibió una pelota por el costado izquierdo y sacó un misil al ángulo superior que fue imposible para el vuelo del arquero uruguayo Fernando Muslera.
"Fue uno de esos goles bellísimos para el fútbol pero bastante inesperado para todos", comentó el técnico uruguayo Oscar W. Tabárez. "Es sabido que los futbolistas holandeses son muy ricos técnicamente, que en cualquier momento pueden transformar en un gol cualquier llegada ocasional, como fue esa".
Ese gol convalidó las intenciones que había indicado en la previa al partido, cuando manifestó que quería que Holanda diese rienda suelta a un fútbol más vistoso.
Van Bronckhorst, quien cerró la temporada con el Feyenoord holandés tras militar en clubes como Barcelona y Arsenal, tiene pautado el partido de despedida formal contra el Mallorca el 25 de julio.
Su plan es emprender una carrera como entrenador.
Este Mundial es el tercero que disputa. Los otros fueron el de Alemania 2006 y el de Francia 1998, el que en ningún momento salió de la banca.
Como capitán, podrá tener la oportunidad de cerrar con broche de oro su carrera levantando la Copa Mundial en su último partido si Holanda logra salir victoriosa de la final del domingo ya sea ante Alemania o España.
FUENTE: Agencia AP