AREQUIPA, Perú (AP). Dos victorias en la agonía de los partidos tienen a Argentina a las puertas del hexagonal final del Sudamericano juvenil.
"Los números no mienten. En teoría, con seis puntos en dos partidos tenemos un pie en la rueda final, pero me gusta ser prudente", dijo el técnico argentino Walter Perazzo. "Soy cauteloso y no me gusta festejar hasta que se consiguen los objetivos".
Chile escolta al puntero con tres unidades gracias a su victoria sobre Perú en su debut y con un partido menos, ya que tuvo fecha libre el miércoles. Venezuela se conformó con el punto que le sacó a Uruguay en su estreno, en tanto que el equipo charrúa sumó también su primero en dos salidas y Perú aún no inauguró su casillero.
Los tres primeros de las dos zonas avanzan a un hexagonal final, que arranca el 31 de enero y en donde se definirán los cuatro pasajes al Mundial de Colombia de este año y las dos plazas al fútbol de los Juegos Olímpicos de Londres de 2012.
Argentina enfrenta a Venezuela en la tercera fecha de la llave el sábado y un tercer triunfo la depositará en la fase decisiva.
Chile dará un gran salto si se apunta otra victoria esta vez ante un Uruguay que ya no puede darse el lujo de perder más puntos.
Perú, que matemáticamente aún tiene posibilidades y que pareció beneficiarse del empate Uruguay-Venezuela, descansa en la jornada.
Perazzo ha subrayado que su equipo es de los que no se rinden en la adversidad. Ante Uruguay le dio vuelta al marcador y contra Perú _con el choque igualado, un jugador expulsado y el rival de casa encima_ se sacó de la manga un gol decisivo gestado en un contragolpe.
"Argentina se plantó bien en la cancha, sabía que era lo que quería", dijo Perazzo a la prensa. "En el momento en que nos hacen el gol y después de la expulsión, nos supimos rearmar, nunca perdimos las esperanzas y apostamos a un contragolpe".
Venezuela ha tomado nota de lo que viene haciendo Argentina, su segundo rival en el torneo.
"Vamos a pasar la página del empate ante Uruguay porque tenemos enfrente al rival más fuerte de la zona", admitió el timonel venezolano Marcos Matías, quien consideró justo el resultado ante los charrúas y un buen inicio para la "Vinotinto".
"Nosotros aspiramos a ir creciendo con la competencia", destacó.
Matías piensa que a su equipo lo afectó los nervios y la ansiedad del debut.
Venezuela dominó la primera parte del partido y golpeó primero con un gol de su habilidoso delantero José Reyes, pero en el complemento cedió el control al rival y terminó arrinconado en su zona aguantando el marcador.
Venezuela viene de clasificarse a su primer mundial de la categoría en 2009, y aspira a meterse nuevamente a la siguiente cita.
Con un punto en dos partidos, algo que no estaba en los planes de Uruguay, la selección que dirige Juan Verzeri saldrá con una sóla consigna ante la descansada "Rojita" chilena.
"Necesitamos ganar el partido sí o sí", señaló Verzeri, evitando responder sobre el impacto que tendría para su equipo el empate del miércoles.
Si bien Venezuela ya dejó de ser el equipo fácil de otrora y le endosó un 3-1 a Uruguay en el torneo del 2009, la "Celeste" era en teoría la llamada a ganar el duelo.
"Eso (las consecuencias de no haber vencido a Venezuela) se puede saber cuando termine el campeonato", respondió el entrenador uruguayo.
Chile es la postal de la tranquilidad. Después de su victoria 2-0 sobre Perú el domingo, ha tenido un largo descanso para preparar su segunda salida el sábado.
FUENTE: Agencia AP