TOKIO (AP). Esta victoria japonesa floreció cuando el país más lo necesitaba.
Numerosos aficionados, vestidos con el azul de su selección, se abrazaron y cantaron en Tokio, mientras observaban el momento en que las futbolistas alzaban la copa, mediante la transmisión televisiva en directo desde Alemania.
El martes por la mañana, miles de alegres aficionados, quienes agitaban banderas, acudieron a recibir a la selección cuando regresó al país. Dos camiones de bomberos lanzaron agua en muestra de celebración, describiendo un par de arcos que pasaban encima del avión que conducía a las japonesas, mientras éste se acercaba a la terminal en el Aeropuerto Narita de Tokio.
La portera Ayumi Kaihori fue la primera en ingresar a la terminal. Sus compañeras, todas con la presea de oro colgada al cuello, llegaron después, iluminadas por innumerables destellos de las cámaras fotográficas, mientras sus seguidores gritaban "Omedeto Gozaimasu", es decir, felicidades.
El primer ministro Naoto Kan, consideró que la victoria era el "mayor regalo" para la nación, particularmente para los habitantes de la costa nororiental, buena parte de la cual fue arrasada por el terremoto y el posterior tsunami del 11 de marzo. Ese cataclismo dejó casi 23.000 muertos o desaparecidos y causó una crisis en una planta nuclear, lo que agravó la tragedia.
La flor nadeshiko se considera un símbolo de la feminidad en la cultura japonesa. Pero algunos aficionados dijeron que las jugadoras desafiaron el papel tradicional de las mujeres con su determinación al jugar.
El equipo, que tuvo que recuperarse dos veces de una desventaja en la final, demostró su valor al jugar "un partido de vida o muerte incluso cuando estaba abajo", dijo Kan en el comunicado difundido por la agencia noticiosa Kyodo.
El ministro de Defensa, Toshimi Kitazawa dijo que la victoria alentará a quienes trabajan para ayudar a la recuperación del país.
"Estoy encantado. El equipo mostró una gran perseverancia y envió un buen mensaje para la recuperación tras el desastre", dijo Kitazawa, citado por Kyodo.
Las seleccionadas se mostraron motivadas durante el Mundial por la necesidad de dar una alegría a su país. Vieron imágenes de la destrucción en su patria antes de algunos partidos.
Además, desplegaron una manta que decía: "gracias a nuestros amigos de todo el mundo por su apoyo", antes de la final.
FUENTE: Agencia AP