PINEHURST (AP). Martin Kaymer por fin cometió algunos bogeys, y muchos de sus rivales también.
Kaymer, que sólo tuvo un bogey en los primeros dos días, ahora registró tres en los seis hoyos iniciales de la tercera ronda. Pero un salvamento brillante en el cuarto hoyo, después de que había colocado la pelota en una situación muy difícil, y un eagle en el quinto de par 5 mantuvieron al alemán de 29 años con una cómoda ventaja de nueve bajo par al llegar a la vuelta.
Kevin Na y Brendon de Jonge se ubicaban cinco golpes más atrás.
Erik Compton logró el mayor avance. El golfista, que se ha sometido dos veces a trasplantes de corazón, se apuntó cuatro birdies y un eagle en una franja de siete hoyos y estaba en tres bajo par, empatado con Henrik Stenson.
Para todo el mundo se trató de una prueba brutal.
"Fueron 18 de los banderines más difíciles que he visto", dijo Kenny Perry. "Es probablemente la distribución de hoyos más difícil que he experimentado en un major. No hay margen de error".
De hecho, Perry, de 53 años, se apuntó el golpe del día, un impacto de 201 metros (220 yardas) para salir de la arena en el número 14 que rebotó en el green y cayó en el hoyo para un eagle. Eso le permitió firmar una tarjeta de 74, cuatro por encima del par, un marcador aceptable en estas condiciones.
___
Paul Newberry está en Twitter como: www.twitter.com/pnewberry1963
FUENTE: PAUL NEWBERRY (Associated Press)