El japonés Yuzuru Hanyu se proclamó este viernes campeón olímpico de patinaje artístico, mientras el español Javier Fernández quedaba en cuarto lugar, a sólo 1,18 puntos de la medalla de bronce.
Terminó con un total acumulado entre los dos días de 280,09 puntos. Chan lo hizo con 275,62 y Ten, con 255,10. Javier Fernández acabó con 253,92.
Japón sigue creciendo en el patinaje artístico, con este primer oro masculino. Antes que él, Daisuke Takahashi, sexto en Sochi, se había convertido en el primer nipón medallista olímpico, al colgarse el bronce en los Juegos de Vancouver-2010.
Hanyu patinó su programa libre su Romeo y Julieta. En la víspera había asombrado a todos y había puesto en pie al público, convirtiéndose con sus 101,45 puntos en el primer patinador en sobrepasar la barrera simbólica de los cien.
El prodigio japonés se entrena desde hace dos años en Toronto con el eminente técnico canadiense Brian Orser, que hace cuatro años ya guió a la surcoreana Kim Yu-Na al título en Vancouver 2010. Hasta ahora, el mayor éxito de Hanyu era el bronce en el Mundial de Niza-2012.
Perfeccionista hasta la obsesión, el japonés cuenta con una elasticidad increíble y aprovecha muy bien la largura de sus brazos. Alía su fisionomía con una gran técnica y con su fuerza emocional.
En su vida, Hanyu vivió de cerca un gran drama, el sismo que sacudió y conmocionó Japón el 11 de marzo de 2011. La casa de su familia y la pista de patinaje en la que entrenaba quedaron destruidas después de aquel siniestro.
FUENTE: AFP