MARSELLA (AP). El histórico puerto antiguo de Marsella estaba lleno de gente pero tranquilo el sábado por la mañana, un día después que la policía lanzó gas lacrimógeno contra hinchas de fútbol borrachos y problemáticos.
La escena de fanáticos compartiendo amistosamente con turistas bajo la mirada atenta de la policía contrastaba con los enfrentamientos del viernes por la noche, cuando la policía lanzó gas lacrimógeno para dispersar a fanáticos y detener peleas, al igual que sucedió el jueves en el puerto.
La UEFA repitió su exhortación a los hinchas para que se comporten, y dijo que el organismo "confía en que las autoridades locales que son responsables por mantener el orden en la ciudad podrá garantizar la seguridad de los fanáticos visitantes".
Las autoridades locales establecieron rutas diferentes para entrar al estadio para los seguidores de ambos países, en un intento por mantenerlos separados antes del encuentro por el Grupo B que comienza a las 1900 GMT.
El técnico de Inglaterra, Roy Hodgson, exhortó a los fanáticos a que "eviten meterse en aprietos".
Jean Patrick Berbera no quería arriesgarse, e se apresuraba a instalar cortinas metálicas para asegurar su tienda en la zona del puerto antiguo.
"La policía hizo su trabajo, pero aquí hubo como una guerra civil anoche", dijo Berbera.
Gary Toal, un hincha inglés de la ciudad de Newcastle, dijo que la violencia en Marsella está empañando la Euro, que comenzó el viernes con la victoria del anfitrión Francia por 2-1 sobre Rumania en Saint-Denis.
"No son todos, pero hay muchos involucrados", comentó Toal. "No es agradable, así que estamos tratando de mantenernos alejados de eso y disfrutar del fútbol".
FUENTE: MIKE CORDER y STEVE DOUGLAS (Associated Press)