El Chelsea, que ya había empatado el jueves 1-1 con el Everton, igualó esta vez sin goles (0-0) en Wolverhampton (8º), en un partido que se disputó tras una petición de aplazamiento rechazada por la Premier League.
"No se pueden para nada" entender las decisiones de la Premier League, se quejó el entrenador Thomas Tuchel antes del choque. Diez partidos del campeonato sí obtuvieron anteriormente luz verde al aplazamiento por motivos sanitarios.
"Estamos decepcionados, un poco enfadados, pero eso no hará que seamos menos competitivos", prometió, antes de admitir que tener que titularizar a N'Golo Kanté, recién recuperado de una lesión era "un gran riesgo".
El partido le dio la razón y al Chelsea le costó generar peligro, pese a dominar la posesión del balón.
Tras el partido, Tuchel insistió en su opinión.
"No es algo seguro. Hablamos de proteger a los jugadores y de tener un entorno seguro, pero no lo es. No me sorprendería que en la próxima prueba aparezcan más positivos", afirmó a la BBC.