El impacto provocado por la salida al terreno de juego del belga Jeremy Doku, a los pocos minutos de la segunda parte, desniveló el partido a favor del Manchester City, que ganó en Anfield (0-3), alargó su pleno de triunfos y frustró al Liverpool, apocado en cuanto se quedó con diez, poco antes de los goles, por la doble amarilla del neerlandés Rayan Gravenberch.
Nadie regaló nada durante muchos minutos. El Liverpool tiró de presión, de rápida circulación, de intensidad. Y a tramos arrinconó a su adversario, que había ganado todo lo que ha jugado y que se medirá al París Saint Germain el martes en la Liga de Campeones.
El City aplacó el ímpetu 'red' del arranque tras el intermedio hasta llegar a los momentos clave después de una ocasión fallada por Erling Haaland, la más clara. Un tiro cruzado que salió fuera.
Manchester City dañó la fiesta en Anfield
Justo a continuación llegó la acción que marcó el partido. Con Jeremy Doku ya en el campo y el City con una marcha más, el Liverpool se quedó en inferioridad por una segunda amarilla de Ryan Gravenberch que supuso su expulsión. Todo se precipitó después. Llegó el gol de Haaland, que nació en una acción individual de Doku por la izquierda.
El belga, imparable, hizo el segundo. Fue un golazo. Recogió la pelota de Elliott Anderson y buscó el espacio. Ejecutó un zapatazo que se coló por una escuadra de Alisson. Demasiado castigo para los locales. Dos goles en contra y un jugador menos.
El City redondeó la jornada con un tercero, en el minuto 78, cuando acudió a la Cita Rayan Cherki, otro de los destacados, que recibió un pase de Josko Gvariol, sorteó a cada defensa y al portero, y marcó casi en boca de gol. El City había montado su propia fiesta, impuesto su autoridad y alarga su dominio. Tiene tres puntos de renta sobre el Arsenal.
FUENTE: EFE