El París Saint-Germain (PSG) derrotó al Aston Villa (3-1), este miércoles en el Parque de los Príncipes, dando un paso importante para estar en semifinales de la Champions League.
Con menos estrellas sobre el césped que en las habituales decepciones primaverales en Champions, pero con juego coral, solidario y vistoso como pocas veces ha visto en el Parque de los Príncipes, el equipo del técnico español Luis Enrique no pareció afectado por la resaca de la celebración del título de Ligue 1 el pasado domingo tras derrotar al Angers.
Y eso que el plan trazado por su homólogo y compatriota Unai Emery (profusión de hombres en defensa, aguantar atrás y salidas rápidas a la contra) dio su fruto cuando una pérdida de balón del lateral Nuno Mendes derivó en una rápida jugada con el balón pasando por McGinn, Marcus Rashford y Tielemans, quien dio el pase de la muerte para que Morgan Rangers superase a placer a un vencido Gianluigi Donnarumma (35).
Un gol que enfrió los ánimos de una afición parisina que hasta entonces había cantado varios 'uys' (a disparos de Vitinha, Ousmane Dembelé o Hakimi) y silbado otras tantas veces cada vez que el argentino Emiliano Martínez tocaba el balón.