Para cerrar, o abrir, la polémica, el CEO de Qatar 2022, Nasser Al-Khate confirmó que han fallecido tres obreros o trabajadores en la construcción de las estructuras para el Mundial, negando así las alarmantes cifras de medios internacionales en los últimos meses.
Además, el CEO de Qatar 2022 asegura que ellos no reconocen estos datos, y que pareciera que todo el que muere en Qatar lo hace por el Mundial 2022.
El organismo Human Right Watch en su momento denunció que en Catar hacían trabajar entre 16 y 18 horas diarias a sus obreros, todos los días de la semana, alcanzando temperaturas arriba de los 45 grados, para así poder culminar las obras.
Según datos, la última actualización del informe “Detrás de la pasión”, publicado en mayo de este año por la Fundación para la Democracia Internacional, ya hay más de 6.500 trabajadores muertos, una media de 12 vidas por semana desde 2010. Qatar tiene alrededor de dos millones de trabajadores migrantes que constituyen el 95 % de la fuerza laboral.