NUEVA YORK (AP). Se puede argumentar que Diego Hypolito es un hombre acostumbrado a todo tipo de adversidades y poseedor de una determinación sin límites.
Tal fue el caso de Hypolito, el primer gimnasta brasileño en ganar un campeonato mundial y candidato a la medalla olímpica de oro en los ejercicios de piso en los Juegos de Beijing.
Pero su primera presentación olímpica estuvo a punto de ir al traste cuando resultó víctima este año de la epidemia de dengue que afectó a Río de Janeiro.
Ese padecimiento se produjo apenas después que el gimnasta de 22 años, campeón en los mundiales de Melbourne 2005 y Stuttgart 2007, se sometió a una operación artroscópica en la rodilla derecha.
"No va a ser una operación o un mosquito lo que se interponga en mi objetivo", dijo Hypolito. "He pasado por situaciones más difíciles y meses después fui el campeón mundial".
Hypolito podría ser uno de los pocos competidores que podrían romper con lo que se avecina será un virtual monopolio de Estados Unidos y China en la gimnasia artística.
Los chinos son los amos y señores en la rama masculina, mientras que las estadounidenses cuentan con un equipo formidable.
La principal figura de los anfitriones se llama Yang Wei, quien en Stuttgart 2007 se convirtió en el primer gimnasta en 81 años que pudo revalidar el título mundial de la prueba combinada.
Como locales y bajo la premisa que han salido campeones en los tres últimos mundiales, el equipo chino promete arrasar con la oposición que puedan presentar los representantes de Estados Unidos, Japón y Alemania.
Los chinos cuentan con contendientes al oro en casi todas las modalidades.
Yang podría ser una de las principales figuras individuales de las justas, ya que también pisa fuera en las barras paralelas, anillos y potro.
Los otras cartas son Xiao Qin (tricampeón mundial en potro) y Chen Yibing (bicampeón mundial en anillos).
Pero no pueden fiarse, ya que en ocasiones previas en las olimpiadas han defraudado ante el peso de las expectativas.
Todavía tienen fresco el recuerdo de Atenas 2004. Favoritos para embolsarse con un voluminoso botín dorado, los chinos se fueron con apenas dos medallas _ una fue de oro _ además de un decepcionante quinto lugar en la prueba por equipos.
En la rama femenina, la atención se concentra en dos chicas estadounidenses: Nastia Liukin y Shawn Johnson.
Con 16 años, Johnson es la actual campeona mundial y sólo ha experimentado una derrota desde que empezó a competir.
Esa derrota la sufrió precisamente a manos de Liukin, de 18 años.
Liukin exhibe en sus pergaminos tres títulos mundial en la viga y las barreras asimétricas.
Ambas otorgan un amplio favoritismo para adjudicarse el oro por equipos, prueba en la que han sido las rivales a vencer desde 2001.
En los últimos siete años, las mujeres de Estados Unidos han acaparado 13 preseas doradas. Su supremacía es tan evidente que cuando lograron plata en los Juegos de Atenas y el mundial de 2006 fueron considerados como fracasos.
FUENTE: Agencia AP