BAKURIANI, Georgia (AP). En una llamada a casa poco antes de que fuera expulsado de su luge y muriera en un ensayo, Nodar Kumaritashvili le dijo a su padre que tenía miedo de la nueva y rápida pista en Whistler.
"Yo soy un ex atleta, y le dije 'sólo toma un inicio más lento'", recordó Kumaritashvili, quien a duras penas pudo evitar llorar durante la entrevista. "Pero él respondió 'Papá, ¿qué clase de cosas me estás enseñando? He venido a los Juegos Olímpicos para intentar ganar'".
Nodar Kumaritashvili, de 21 años, murió durante un entrenamiento el viernes cuando perdió el control de su trineo. Se golpeó contra una base de acero a un lado de la pista a casi 145 kilómetros por hora (90 millas por hora).
"No he visto imágenes y no las veré (del accidente)", dijo su padre. "Todavía no puedo aceptar que él está muerto".
Con su rostro desencajado y sus hombros encorvados de angustia, David Kumaritashvili hizo una pausa para recordar detalles de una de sus últimas conversaciones con su hijo.
"Me dijo, 'ganaré o moriré'", dijo Kumaritashvili padre. "Pero eso fue un comentario valiente de un joven, no podía estar hablando seriamente acerca de morir".
Pero se sabía que el diseño de la pista, que costó 100 millones de dólares, había provocado temora. Sólo los competidores canadienses habría tenido suficiente tiempo de práctica para adaptarse.
"Ellos probaron la pista con mi hijo", dijo Kumaritashvili padre.
En un comunicado conjunto la Federación Internacional de Luge y los dirigentes de los Juegos de Vancouver culparon del accidente al atleta. Argumentaron que Kumaritashvili se demoró al salir de la vuelta anterior y no pudo compensar.
Indignado, el padre de 46 años rechazó este argumento.
"Mi hijo estaba entrenando desde que tenía 14 años, corrió en pistas de Francia, Austria y Canadá, y nunca sufrió una lesión", dijo Kumaritashvili, un ex campeón de luge de la Unión Soviética.
FUENTE: Agencia AP