ANAHEIM, California, EE.UU. (AP). Tras ganar su primera corona con los Yanquis de Nueva York la temporada pasada, el intermedista Robinson Canó tiene sed de más de mucho más.
Y Canó dice que ese deseo de ganar le fue inspirado por el propietario de los Yanquis, George Steinbrenner, quien murió el martes a los 80 años tras sufrir un ataque cardíaco.
"El desde siempre nos decía que teníamos que ganar, que siempre había que dar el cien por ciento y eso se me ha fijado en la cabeza", dijo el nativo de San Pedro de Macorís, cuna de torpederos de República Dominicana.
Canó ha contribuido considerablemente a esas aspiraciones de una nueva corona en el 2010, registrando una campaña de ensueño en la que ha promediado .336, con 16 jonrones y 58 remolcadas como quinto bate de los Yanquis de Nueva York.
El segunda base, de 27 años, es considerado por muchos como el Jugador Más Valioso de los Yanquis, incluso por encima de su compañero de equipo, Alex Rodríguez.
"La gente no se da cuenta de lo valioso que Canó ha sido para nosotros. No sólo con el bate, sino defensivamente. El ha sido el jugador más destacado de este equipo durante toda la temporada", sostuvo el antesalista.
Esas contribuciones han llevado a que Canó fuera elegido por voto popular al Juego de Estrellas por primera vez en su carrera, por encima de un rival de tanta consideración como Dustin Pedroia, de los Medias Rojas de Boston.
"Es un orgullo estar en el Juego de Estrellas, representando a los Yanquis de Nueva York. Se siente bien recibir el reconocimiento del público y la gente que sigue a uno", agregó Canó.
FUENTE: Agencia AP