WELLINGTON, Nueva Zelanda (AP). "All Whites" carecen de individualidades y tal vez sean el más flojo de los 32 equipos, pero confían que su físico y garra les sirvan para dar que hablar en Sudáfrica.
Pero las comparaciones entre los equipos de 1982 y 2010 reflejan los cambios que el fútbol neocelandés ha tenido.
El actual técnico Ricki Herbert era un joven defensor de la selección en 1982, una formada primordialmente con jugadores aficionados. Los "All Whites" que irán a Sudáfrica son profesionales y muchos militan en clubes del exterior.
Tampoco espere que Nueva Zelanda estará encandilada como ocurrió hace 28 años.
Este nuevo equipo tiene más roce internacional y el año pasado fue a Sudáfrica para disputar la Copa Confederaciones.
Herbert asumió como técnico en 2005 y el equipo apenas jugó un partido internacional ese año. La clasificación a la Confederaciones facilitó que otros rivales les tocasen las puertas en los últimos dos años.
El equipo tiene como principal figura a su capitán Ryan Nelsen, defensor del Blackburn de la liga Premier inglesa.
También cuenta con tres delanteros que juegan en clubes ingleses, aunque ninguno en la máxima división: Chris Killen (Middlesbrough), Chris Wood (West Bromwich) y Rory Fallon (Plymouth Argyle).
En el mediocampo sobresale Simon Elliott, ex del Fulham y ahora con el San José de la MLS estadounidense.
Herbert ha mantenido una base fija en sus convocatorias y particularmente ha impuesto un estilo sencillo de juego, cuyo norte es sacarle provecho al máximo al factor de que es un plantel con muchos jugadores de gran estatura.
Sus detractores le reprochan que la vocación es demasiado defensiva, pero lo cierto es que es una selección con un juego práctico y que la ha permitido ser competitiva ante adversarios con más talento.
El deporte nacional del país es el rugby y tal vez por eso sus selecciones nacionales de fútbol cuenten con jugadores muy físicos.
Nueva Zelanda se clasificó como representante de Oceanía, el primero desde que Australia renunció a la confederación para irse a Asia en busca del boleto directo al Mundial. Esto permitió que tuviesen el camino despejado para el repechaje contra Bahrain, el quinto de Asia, y así clasificarse a Sudáfrica.
"Puedo decir que nuestros muchachos van vivir una experiencia única", dijo Hebert. "Lo demás depende del destino. Hay que tenerse fe".
FUENTE: Agencia AP