El presidente estadounidense, Donald Trump, y el de la FIFA, Gianni Infantino, entregaron la Copa Mundial 2026 a una selección española extasiada y que cumplió su sueño de la segunda estrella.
Rodri Hernández, capitán del equipo, recibió el trofeo de manos de Trump e Infantino. El presidente estadounidense saludó a los jugadores españoles y se resistió a salir del encuadre hasta cuando los españoles levantaron el trofeo.
Los jugadores celebraron y bailaron en el escenario del estadio junto al rey Felipe VI, la reina Leticia, la princesa Leonor y la infanta Sofía.
El mayor espectáculo deportivo del mundo y el más largo de la historia puso fin a 45 días y a 104 partidos entre 48 naciones, entre los que emergió vencedora una España que solo encajó un gol en todo el torneo.
Un gol de Ferran Torres al comienzo de la segunda parte de la prórroga sentenció a una Argentina que jugó con 10 desde el minuto 93. El partido cerró con una tangana final y un feo agarrón del argentino Paredes al mediocampista español Gavi.
Entregaron el título del Mundial 2026
Trump e Infantino ingresaron al estadio acompañados de la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, y el primer ministro canadiense, Mark Carney.
Aunque era difícil dilucidar el objeto de los abucheos, el estadio abucheó a la entrada de Trump e Infantino al césped y cuando ambos premiaron al equipo arbitral, que anuló dos goles a España en este encuentro.
Sergio Ramos, campeón del mundo en 2010, se encargó de llevar el trofeo al escenario entre los guiños de complicidad con "la Roja".
El defensa central español Pau Cubarsí ganó el mejor jugador joven del torneo, mientras que Unai Simón recibió el guante de oro de manos de Mark Carney.
El jugador del torneo fue Rodri, que recibió el galardón de manos de Sheinbaum ante un cariacontencido Lionel Messi, que no pudo retirarse con otro Mundial ganado y tampoco consiguió superar como goleador del torneo al francés Kylian Mbappé.