Tommy John, histórico lanzador zurdo de las Grandes Ligas y cuyo nombre quedó ligado a una de las cirugías más importantes en la historia del béisbol, falleció a los 83 años.
Ese procedimiento fue realizado por el doctor Frank Jobe luego de que John sufriera una rotura completa del ligamento colateral cubital del codo izquierdo mientras lanzaba para los Dodgers. En aquel momento, Jobe estimó que tenía apenas una posibilidad entre 100 de regresar al montículo, pero John volvió en 1976 y continuó lanzando al máximo nivel durante más de una década.
En 1977 ganó 20 juegos, registró efectividad de 2.78 y terminó segundo en la votación por el Premio Cy Young de la Liga Nacional. Posteriormente pasó por los Yankees, Angels y Atléticos, antes de cerrar su carrera con Nueva York en 1989, a los 46 años.
Más allá de sus números, su mayor legado quedó asociado a la cirugía Tommy John, procedimiento que desde entonces ha permitido a innumerables lanzadores recuperar sus carreras.
Legado de Tommy John
Tras su retiro, John trabajó como comentarista, coach de pitcheo y manager en ligas independientes. También creó la Fundación “Let’s Do It”, dedicada a la prevención del suicidio, una causa que defendió durante sus últimos años.
Los últimos años de John también estuvieron marcados por la tragedia. En marzo del 2010, su hijo menor, Taylor, falleció a los 28 años por causas relacionadas con una sobredosis de medicamentos recetados. Como respuesta, John creó la Fundación “Let’s Do It”, dedicada a crear conciencia sobre el suicidio y ayudar a prevenirlo, una causa con la que se mantuvo activo hasta su fallecimiento.