DAVIE, Florida, EE.UU. (AP). Los Dolphins de Miami han comenzado a ganar porque han dejado de cavar su propia tumba.
"Nos sentimos bien", dijo el lunes el linebacker Matt Roth. "Sentimos que tenemos mucha capacidad. Simplemente trataremos de seguir así".
Los Dolphins (2-2), que todavía tratan de olvidar la campaña catastrófica del año pasado, en la que tuvieron una foja de 1-15, siguen sin ser favoritos. No lo serán el domingo, ni siquiera ante Houston (4-0), pues las casas de apuestas dan una ventaja de 3 puntos a los anémicos Texans.
Pero el haber hilado victorias consecutivas por primera vez desde noviembre del 2006, contra dos equipos que se enfrentaron en enero en la final de la Conferencia Americana, tiene contentos a los Dolphins, y ha dejado claro que el proyecto de reconstrucción marcha bien bajo las órdenes de Bill Parcells y del nuevo entrenador Tony Sparano.
"Espero que los jugadores sientan más confianza y comiencen a percatarse de que en medio de toda esta locura hay un método", dijo Sparano. "Eso es bueno".
Sparano, quien dirige por primera vez en la NFL, ha eliminado las tendencias suicidas de la campaña anterior. Los Dolphins han perdido sólo dos ovoides --un balón suelto y una interceptación--, el total más bajo de la Americana.
Miami es tercero en la NFL, con apenas 16 castigos, y se ha curado la epidemia de pases soltados, que aquejó al equipo durante todo el 2007.
También la defensiva parece nueva. Los errores en la secundaria fueron un problema en las derrotas ante los Jets de Nueva York y Arizona, pero en sus dos triunfos, los defensivos de los Dolphins trabajaron de manera estupenda, permitiendo sólo 216 y 202 yardas.
"No hacernos daño a nosotros mismos. Esa es la gran diferencia", dijo el defensive end Vonnie Holliday.
FUENTE: Agencia AP