El italiano Andrea Kimi Antonelli, ganador hace dos domingos en China, sale primero este domingo en el Gran Premio de Japón, el tercero del Mundial de Fórmula Uno, en el circuito de Suzuka, donde Mercedes confirmó que vuelve a dominar la categoría reina al completar la primera línea de parrilla con el inglés George Russell, líder del campeonato.
Mercedes demostró ser el equipo a batir en esta nueva era de la F1 -al menos en el arranque de la misma-, marcada por un cambio de reglamento técnico que se ha convertido en una auténtica pesadilla para más de uno.
Andrea Kimi Antonelli con la Pole
El español Carlos Sainz (Williams) arranca decimosexto, bastante más atrás de lo esperado, mientras que su compatriota Fernando Alonso, con un Aston Martin nefasto, lo hará desde el vigésimo primer puesto, tras haber mejorado únicamente a su compañero, el canadiense Lance Stroll, que sale último.
"Sigue todo igual. Las dos primeras carreras fueron complicadas y serán complicadas las siguientes diez", comentó el doble campeón mundial asturiano, retirado en Australia y China con un AMR26 del que se esperaba mucho y que no ha aportado nada. "Los milagros no existen. La primera parte del año será muy dura y la segunda esperemos que sea un poco mejor", recalcó Alonso, que retrasó un día su llegada a Japón -donde logró dos de sus 32 victorias en la división de honor- a causa de su recién estrenada paternidad.
En una jornada en la que el cuádruple campeón del mundo neerlandés Max Verstappen (Red Bull) -undécimo en parrilla- quedó eliminado en la segunda ronda (Q2), quedó claro que Mercedes marca el ritmo y que por detrás de la escudería alemana se reparten los puestos del tercero al sexto entre McLaren y Ferrari.